La magia del ámbar

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La magia del ámbar

Además de profesionales de la venta de relojes en Valencia, somos un establecimiento donde puedes comprar muchas más piezas de joyería. Joyas de plata, perlas o, como comentamos en el título de este post, piezas de ámbar. En las siguientes líneas explicamos cómo se forma este material eminentemente natural y que permite crear joyas muy elegantes como pendientes, anillos o gargantillas.


Como te puedes imaginar, en el campo de la bisutería y la joyería, las aplicaciones del ámbar son múltiples. Estamos hablando de una piedra preciosa de origen vegetal. Se ubica, como el azabache o los corales, en la familia de las gemas orgánicas. En la Relojería Santiago encontrarás un amplio surtido de piezas de ámbar. El material se forma a partir de una resina vegetal procedente de ciertos árboles que pueden llegar a tener de 25 a 40 millones de años. El proceso de fosilización de esta resina es fruto del paso del tiempo. Con los años se conforman masas irregulares y extensas de ámbar que luego se tratan para poder usarse en joyería. 


El primer lugar del que se tiene constancia como yacimiento de ámbar es el territorio bañado por el Mar Báltico. En Europa se extrae ámbar en Lituania, Polonia, Alemania, Latvia y Rusia. En América Latina en México, República Dominicana y Nicaragua. En nuestro establecimiento de venta de relojes en Valencia te recordamos que, además del normal, existe una variedad muy cotizada en el mundo de la joyería: el ámbar azul. Se le denomina así porque, al ver estas gemas con luz ultravioleta, estas adquieren tonos azules. En cambio, si las vemos al trasluz adquieren los representativos colores anaranjados del ámbar. Hasta hace poco, esta variedad estaba presente tan sólo en la República Dominicana, pero no hace mucho apareció ámbar de esta clase en el yacimiento de El Soplao, en Cantabria. Recuerda que esa fluorescencia azulada proviene de las moléculas del ámbar en su composición. Aunque puedas creer que sí, los ámbares azules dominicanos y cántabros no tienen nada que ver entre sí.